La violencia en Colombia y el consumismo convirtieron a Bogotá en un mundo desconocido, e hicieron crecer la ciudad de una manera desproporcionada arrasando con el 95% de los humedales, los cuales fueron rellenados con escombros y con construcciones legales e ilegales. Los pocos humedales y pequeños oasis de bosques urbanos con grandes dificultades logran conservar a diversas especies de fauna y flora nativa. Se sigue contaminando las aguas de los humedales, se sigue enfermando y muriendo la fauna bogotana, y el consumismo continúa destruyendo la vida de la fauna en los humedales. En Bogotá no se conoce la fauna bogotana de los humedales; no se valora el trabajo de quienes día a día tratan de cuidar y recuperar estos pequeños lugares de fauna y flora; los bogotanos no sabe disfrutar de conocer, observar, contemplar y cuidar los humedales y bosques urbanos. Pero aunque la mayoría de los bogotanos permanecen indiferentes ante la fauna Bogotá, hay turistas que saben y admiran viajar a conocer y contemplar la poca fauna bogotana que sobrevive contrariando el destino que le ha trazado la ciudadanía bogotana a la fauna que habita la ciudad.
Minicrónica 606 2026
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